Somos los parados; las becarias; los profesionales de los que se deshicieron; las familias desahuciadas y los que evitan los desahucios; los trabajadores sometidos a recortes; los ancianos olvidados; los jóvenes educados pero sin oportunidades; el trabajador alienado; la secretaria a la que menosprecian; el chabolista del que se burlaron; los ganadores con conciencia; los perdedores con dignidad.
Somos la chispa que enciende cada nodo, como neuronas, que componen hoy un sólo pensamiento. Hemos despertado; invencibles; con razón, y razones.